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Growshops y copas cannábicas: agua en el desierto informativo

Growshops y copas cannábicas

En los tempranos años 2000 encontrar información referida al cannabis era como agua en el desierto. Uno de los creadores de la revista THC contó una vez que se había conocido con quienes después serían sus socios en la primera Copa Cannábica del Plata que se llevó a cabo en Latinoamérica. En aquel momento y hasta hoy, estos eventos consistían en que distintos cultivadores y catadores pudieran calificar y degustar flores de marihuana. Allí se gestó la idea de crear un medio que comunicara noticias e historias referidas sólo a la marihuana. El hecho sirve como caso testigo de aquel comienzo de siglo: esas reuniones funcionaban como usina informativa. Era en ese lugar donde se producía intercambio de información sobre la planta. 

Las usinas de información sobre el cannabis surgieron con los primeros growshop y las copas organizadas para catar los productos. Articulado a esto, en 2006 sale la primera publicación de la revista THC, aquella surgida en una Copa Cannábica Del Plata. Estos espacios de confluencia funcionaban como los puntos de encuentro donde el saber circulaba sin el cercenamiento del prohibicionismo. Que se produzca el primer acercamiento de tres de los fundadores de THC en una copa cannábica es la confirmación de la importancia del conocimiento en ese lugar. 

Hubo un proceso que marcó una legitimación de la revista y que se dio con las tapas donde aparecían personas del espectáculo y el jet set vernáculo. Dolores Fonzi, Osvaldo Laport, Víctor Hugo Morales, Moria Casan, Leo Sbaraglia y Andrés Calamaro son algunos de los nombres. La primera de ellas fue hecha por Diego Capussotto con un churro de panadería en la boca titulada “Capussotto habla del faaaso”. Este proceso también visibilizó al cannabis de cara a la sociedad. 

Ya en ese momento, las Copas de Plata se seguían llevando adelante, los growshops sumaban en número y la revista THC como único medio dedicado a la temática formaban una red informativa por debajo del estigma prohibicionista. Con el 2017 y la dictada ley 27.350, el cannabis se hará más visible que nunca y se correrá el velo: Argentina tiene una cultura cannábica asentada en décadas y sus procesos son bien característicos de este suelo.

Sin la explosión actual de las nuevas tecnologías y el acceso inmediato a la información, la posibilidad de saber cómo llevar a cabo el primer cultivo estaba más vedada al comienzo del siglo y en la discusión pública mandaba la marca de Caín de la prohibición. El estigma. Por eso los usuarios cannábicos se creaban sus propios espacios como la Copa del Plata o asistían a las tiendas para buscar información y artículos para poder usar cannabis. 

En ese marco de complejidades, los growshops se convirtieron en la fuente informativa de los cultivadores con poco acceso a la información. La importancia central de estos lugares para brindar asesoramiento y artículos para usar cannabis constituyeron una herramienta fundamental para alimentar una cultura cannábica que se develó en el año 2017. 

Por el lado de la Copa Del Plata, pionera porque fue la primera en la región a comienzos del 2000, continuaron una senda de encuentros ininterrumpidos hasta el año 2019, el último año antes de la pandemia. Luego de diecinueve ediciones de la copa cannábica sumados a los catorce años de THC y el desarrollo de los growshops que explotaron de manera ascendente desde el 2017, se vuelve palpable que el campo previo a la restrictiva ley 27.350 contaba con una cultura que no estaba dormida, sino que estaba oculta porque todavía mandaba el prohibicionismo. La base estaba y esperaba un tiempo propicio para llevar adelante la militancia. 

Con la visibilización y la marea verde los últimos 6 años, los growshop fueron cada vez más comunes, las copas más visitadas, y la revista THC más conocida y comprada. La articulación de las organizaciones civiles y las luchas de las madres por sus hijos conjugaron una fuerza que llegó al Congreso con mucho peso para que el tema se discuta. Luego, cuando hubo aval político y mayoría social, el tema cannabis se ubicó renovado en el discurso social. El rol de estas primeras usinas informativas en simultáneo con el desarrollo de una cultura cannábica argentina dieron características propias al proceso pero también son la base para acercarse a esos primeros actores que fueron pioneros.

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